Origen de Condorito nace como respuesta creativa del chileno rené al retrato de su país en una película extranjera.
El origen se sitúa en un día clave: agosto 1949, cuando una tira de dos páginas apareció en la revista Okey. Allí quedó plantado el primer gag donde un cómic popular mostraba a un personaje que encarnaba al hombre común.
Su autor, rené ríos boettiger, conocido como Pepo, creó un cóndor andino que pronto ganó cariño. El formato clásico usó una paleta fija de siete colores y el remate ¡PLOP! para definir un humor limpio y cercano.
Desde esa aparición pasó de revista a fenómeno regional. Hoy su presencia digital y en diarios confirma que aquel gesto cultural fue mucho más que una broma: fue una reescritura de identidad.
Puntos clave
- Creado por rené ríos como reacción cultural.
- Nació el 6 de agosto de 1949 en la revista Okey.
- El cóndor representa al chileno corriente.
- Estética fija: siete colores y el icónico ¡PLOP!.
- Evolucionó de tira local a fenómeno latinoamericano.
Contexto: por qué hablar hoy del Origen de Condorito
Hoy resulta urgente mirar cómo una historieta chilena cruzó fronteras y siguió vigente en prensa y digital.
Hacia 2012 la tira se leía en 105 periódicos en 19 países y, desde ese año, apareció también en GoComics, un canal que el público global puede ver.
Un proyecto con Editorial Televisa en 2009 impulsó alianzas en Ecuador, Colombia y México. En Colombia destacó la publicación vía Q’Hubo, que amplió la circulación regional.
Tras el cierre de Editorial Televisa Chile en 2019 cesó la edición quincenal. Entre 2020 y 2021 World Editors Chile publicó compilaciones y, en 2024, se reportó una pausa local mientras las reediciones siguen en la región.
- Momento: este es un buen instante para revisar su trayectoria.
- Cada vez reaparece en nuevos formatos y plataformas.
- La revista y sus reediciones mantuvieron una base multigeneracional que cumple años con regularidad.
Entender esta historia ayuda a interpretar cómo un personaje se convirtió en referente del humor en el mundo.
René Ríos “Pepo”: del niño prodigio al maestro del cómic chileno
chileno rené ríos mostró talento desde muy joven. A los siete años expuso en Concepción y, en su adolescencia, publicó en El Sur.
De Concepción a Topaze: formación con Jorge Délano “Coke”
Pepo dejó medicina en 1932 y estudió en la Escuela de Bellas Artes. Allí se forjó como dibujante y caricaturista.
En Topaze trabajó junto a Jorge Délano, su maestro en sátira política. Ese entorno templó su mirada crítica y su oficio para observar lo cotidiano.
Cartas y vida privada: claves que se filtran en la obra
Las cartas privadas muestran huellas biográficas en sus tiras. La elegancia personal y el interés por la sastrería aparecen en varios personajes.
Creó figuras como Don Gabito para aludir al presidente y moldeó a Don Chuma a partir de un cuñado. Su vida fue cantera de material y tono.
“Convertí lo vivido en personajes; cada gesto real tuvo su eco en la página.”
| Etapa | Lugar | Influencia |
|---|---|---|
| Infancia | Concepción | Exposiciones tempranas, observación del pueblo |
| Formación | Santiago – Bellas Artes | Topaze y el ejemplo de “Coke”, sátira política |
| Madurez | Redacción y publicaciones | Personajes basados en la vida real y crítica social implícita |
En suma, rené ríos boettiger convirtió observación y experiencia en un universo cómico coherente. Así nació un personaje con humanidad y profundidad.
El detonante Disney: Saludos Amigos, Pedrito y la “venganza” creativa

Cuando vio el homenaje a pedro aguirre en forma de avión, Pepo decidió responder desde la viñeta. Para él, aquella forma de mostrar a Chile no estaba a la altura del país ni del presidente homenajeado.
El cóndor andino como respuesta identitaria
En parte por orgullo nacional, Pepo apostó por una ave majestuosa: el cóndor del escudo. Quiso ofrecer una imagen que hablara de altura, cordillera y pueblo.
La primera vez que cuajó la idea fue en bocetos donde el animal tomaba rasgos humanos. Allí nació la idea del personaje humorístico capaz de representar a la gente común.
La “venganza” fue ingeniosa y amable. No buscó herir, sino corregir el relato desde la creatividad.
- Reemplazó una imagen oficial por un símbolo popular.
- Esa decisión quedó como parte del relato cultural chileno.
- El gesto marcó rasgos identitarios que durarían décadas.
“Fue una respuesta nata: más orgullo que rencor, más humor que afrenta.”
Origen de Condorito
El 6 de agosto de 1949 quedó registrado como un día decisivo: el primer número de la revista Okey publicó la nueva figura en una historia de dos páginas.
Debut en revista Okey: 6 de agosto de 1949
En ese día la publicación lanzó una revista con una tira breve pero contundente. Fue la primera vez que el público vio al personaje en escena.
La primera tira: ladrón de gallinas, carabinero y ¡PLOP!
La tira cómica mostró a un pillo robando gallinas y a un carabinero que lo captura. El remate con ¡PLOP! estableció el sello humorístico inmediato.
De migrante rural a pícaro urbano: ecos de la época
En los primeros años la figura reflejó la migración campo-ciudad. Sus situaciones vinieron del choque entre hábitos rurales y la vida en la ciudad.
“Pobre pero honrado”: el tono social de los inicios
El sello social fue claro: un «pobre honrado» que engaña sin malicia y conecta con el público. Esos inicios fijaron la relación entre ley, picardía y humor que luego se expandió.
“Una presentación simple y directa que consolidó una voz popular.”
Pelotillehue y su mapa afectivo: la ciudad que nació en las páginas
Pelotillehue surgió como un mapa sentimental que Pepo fue dibujando viñeta a viñeta.
Hacia mediados de los años 50 la ciudad se consolidó: a veces rural, otras con rascacielos. Esa elasticidad permitió que el mundo del cómic cambiara según la broma o la historia.
De Santiago a un lugar propio: Buenas Peras, Cumpeo y vecindades
El traslado desde la capital real creó barrios y calles que el lector reconoce por sus costumbres más que por su geografía. La rivalidad con Buenas Peras y la mención de Cumpeo anclan la fábula a referencias familiares.
- Los kioscos parodian títulos reales y dan color local.
- El diario El Hocicón publicó guiños como el Roto Quezada, parte del humor meta.
- Los personajes habitan plazas y esquinas que se sienten verdaderas.
- La revista fue la plataforma donde este mapa afectivo se expandió página a página.
“Esas calles funcionan porque están hechas con complicidad: hábitos, chistes y recuerdos compartidos.”
Personajes fundacionales y arquetipos del humor
En la galería de figuras, las relaciones entre habitantes generan la risa y el calor humano.
Condorito, Yayita y Don Chuma: núcleo emocional
Condorito funciona como el centro: torpe, cariñoso y siempre listo para el remate. Yayita representa el aspecto cambiante de la moda; su vestuario señala la época y aporta contexto social.
Don Chuma, compadre y consejero, nació a partir del cuñado real de Pepo según cartas familiares, y eso lo hace entrañable.
Rivales y amigos que definen el gag
Pepe Cortisona encarna la rivalidad y el orgullo; es un buen ejemplo de antagonista clásico. Ungenio y Huevoduro amplían los perfiles: suman ideas locas y remates inesperados.
Secundarios memorables que colorean Pelotillehue
Figuras como Garganta de Lata, Fonola y Titicaco aportan costumbres y exageraciones cómicas. Cada aparición añade textura y permite que el personaje principal vuelva una vez al centro del chiste.
En conjunto, este elenco fija arquetipos del humor popular sin perder la empatía con el lector y ancla la identidad de Pelotillehue.
Rasgos de estilo: humor blanco, sátira y el remate ¡PLOP!
La estructura del gag en estas páginas prioriza la economía: pocas líneas, mucho efecto. Ese enfoque sostiene un humor blanco que evita groserías y conserva ternura.
Lenguaje neutro, chilenismos y alcance regional
La tira cómica cuida el tono para viajar por la región. Se neutralizan modismos marcados y se mantiene una forma clara que facilita la lectura.
Así, cada chiste llega con la misma chispa en varias plazas hispanas. El resultado es una sátira ligera que convive con la picardía cotidiana.
La paleta de siete colores y el Condorito de perfil
La edición clásica en la revista usó siete tonos fijos (rojo, café, rosa, negro, blanco, gris y un verde ocasional). Eso hace que las páginas sean inmediatamente reconocibles.
Visualmente, el personaje aparece casi siempre de perfil; la primera vez que se le vio de frente fue en 1971, un dato curioso dentro de su historia.
«El remate con ¡PLOP! resume el chiste sin explicarlo; es cierre y sello al mismo tiempo.»
En suma, la combinación de cómic sencillo, sátira amable y un cierre rotundo como ¡PLOP! explica por qué la serie perdura en tantas páginas y generaciones.
Trayectoria editorial: de Okey a revista propia y más allá
En los inicios la publicación experimentó formatos y ritmos hasta consolidar su oferta en kioscos.
1955 marcó un punto clave: el personaje ya mostraba su aspecto definitivo y apareció la primera recopilación. Eso permitió reunir tiras y fijar una estética reconocible.
Durante los años siguientes la periodicidad cambió varias veces. En 1961 salió dos veces al año; entre 1965 y 1982 tuvo irregularidad y fue trimestral desde 1970.
Entre 1979 y 1983 se lanzó la Selección de Oro en formato gigante: once tomos que sumaron muchas páginas y títulos memorables como «en la Historia» y «el Mundialazo.
En octubre de 1982 nació Coné el Travieso, ampliando el universo y el público. En 1982 hubo nueve ediciones anuales; de 1983 a 1989 la salida fue mensual.
Desde 1989 hasta 2019 la revista mantuvo ritmo quincenal. Ese pulso creó un hábito lector que duró décadas.
Los Libros de Oro (desde 1987) y los Libros Gigantes (desde 2004) funcionaron como archivos vivos. Ríos boettiger y su equipo profesionalizaron la producción y cuidaron la continuidad del personaje.
“La cadena editorial convirtió una tira en colecciones y memoria compartida.”
Internacionalización: 19 países, Q’Hubo y GoComics
La historieta cruzó fronteras y encontró lectores en todo el continente. Hacia 2012 se publicaba en 105 periódicos y llegó a 19 países gracias a acuerdos internacionales.
En 1976 Editors Press Service compró derechos y, al año siguiente, se lanzaron ediciones en Argentina, Colombia y Venezuela. Más tarde, en 1982, apareció una edición en Brasil que amplió su alcance regional.
En 2009 una alianza con Televisa impulsó tirajes masivos y ventas conjuntas en Ecuador, Colombia y México. En Colombia la difusión via Q’Hubo multiplicó ejemplares y visibilidad.
La adaptación cultural fue clave: la tira cómica neutralizó modismos y simplificó chistes para que el mismo gag funcione en otra revista o diario.
Desde 2012 el canal digital GoComics suma una vitrina donde cualquiera puede ver al personaje junto a clásicos internacionales.
La expansión mostró que el cómic pudo viajar sin perder su pulso local.
La ciudad ficticia y su rivalidad con Buenas Peras siguieron presentes, demostrando que la esencia se mantiene aunque el humor recorra el mundo.
Condorito y la historia de Chile: entre líneas, política y censura
En un país en tensión, la publicación buscó mantener la sonrisa sin ignorar la realidad. Esa época dejó huellas en la historia de la viñeta y en la forma de abordar temas difíciles.
Tras el golpe del 11 de septiembre de 1973 se anunció que volvería “con el humor de siempre” para Fiestas Patrias. La revista industrializó la producción y, para muchos lectores, la calidad estética bajó.
Pepo respondió con solidaridad. Algunos colaboradores fueron detenidos o exiliados; él dio trabajo clandestino a humoristas vetados. Así, la tira cómica se convirtió en parte de una red de apoyo.
1973 y después: industrialización, colaboradores vetados y críticas veladas
Entre líneas aparecieron alusiones a detenciones y torturas. Las historias nunca se volvieron panfleto, pero sí reflejaron el dolor de la época sin nombrarlo.
Los canales no censurados permitieron que la serie siguiera circulando. Personajes como don chuma mantuvieron el anclaje humano y cotidiano en medio de la incertidumbre.
| Acontecimiento | Respuesta editorial | Impacto |
|---|---|---|
| 11/09/1973 | Mensaje de continuidad y ajuste de tono | Percepción de autocensura |
| Industrialización | Mayor tiraje, menor cuidado gráfico | Crítica por pérdida de calidad |
| Persecución de colaboradores | Trabajo clandestino y exilio | Red de apoyo y memoria en las tiras |
La resiliencia del personaje y su comunidad mostró que el humor puede ser refugio y testigo al mismo tiempo.
Hitos y curiosidades que explican su mito
La leyenda se alimenta tanto de anécdotas pequeñas como de grandes números curiosos. Aquí reunimos hechos y chascarros que ayudan a entender por qué el personaje ocupa un lugar tan querido.
984 oficios, superpoderes y guiños pop
La trivia le atribuye unos 984 oficios y múltiples parodias de superhéroe. Es un recurso cómico que muestra elasticidad: un día es carpintero, al otro, salvador absurdo.
Ese tono permite bromas visuales y referencias culturales que funcionan como guiños para lectores de distintas edades.
Washington, la Panamericana y los “misterios sin resolver”
El perro del hogar se llama Washington y actúa como contrapunto tierno en muchas viñetas.
Hubo una viñeta doble dedicada a la carretera Panamericana; allí las calles y rutas se convirtieron en escenario de viajes y gags.
También existen misterios recurrentes: el cocodrilo trepador y el platillo volador vuelven vez tras vez como chistes internos.
Un ejemplo notable es el grafiti «muera el roto quezada«, que proviene de una historia real con un coronel y la esposa del autor. El lema apareció en El Hocicón y quedó como anécdota pública.
- La primera vez que se vio al personaje de frente fue en 1971; fue un momento celebrado por los fans.
- Figuras como máximo tacaño salen y vuelven, reflejando cambios culturales y límites del humor.
- El vínculo con pedro aguirre y la reacción a Disney explican el origen orgulloso y pobre honrado del proyecto.
Para leer más sobre el creador y su mundo, revisa este artículo sobre Pepo inédito y desconocido.
“Las pequeñas rarezas son las que terminan convirtiendo una tira en mito.”
El Roto Quezada, Máximo Tacaño y otros límites del “humor de época”
Muchas tiras muestran estereotipos propios de su época y eso condicionó varios gags y personajes. Hoy leemos esas páginas con otra mirada y preguntamos cuándo el chiste cruza un límite.
La revista buscó mantener un humor blanco que evitara obscenidades. Con el tiempo esa forma implicó ajustar textos, moderar chilensis y retirar figuras que ofendían.
Casos concretos incluyen a máximo tacaño, cuyo estereotipo terminó por sacarse; y a otros secundarios que fueron revisados por corrección política.
El mito del roto quezada proviene de un agravio real y quedó como grafiti y guiño. La frase muera roto circuló como descarga simbólica y cada memoria la trae a la vez que se habla del pasado.
- Revisión de estereotipos.
- Retiro o adaptación de personajes.
- Curaduría editorial más sensible.
| Problema | Respuesta editorial | Resultado |
|---|---|---|
| Estereotipos raciales | Edición y eliminación | Menos repeticiones ofensivas |
| Personajes estigmatizantes | Sustitución o retiro | Actualización del catálogo |
| Guiños personales (grafiti) | Contextualización | Memoria crítica en lectores |
Leer estas tiras con lente histórico permite comprender aciertos y errores sin negar el legado.
Los equipos detrás de Pepo: dibujantes, guionistas y letristas
La revista fue obra colectiva: muchos trazos y voces dieron forma al humor. Pepo no trabajó solo; armó un taller donde cada oficio dejó huella en los gags y los personajes.
De “Nato”, “Ric” y “Hervi” a Montealegre y nuevas generaciones
Entre los colaboradores estuvieron Renato “Nato” Andrade y Ricardo “Ric” González. También sumaron fuerza Eduardo de la Barra, Guillermo “Guidu” Durán, Alberto Vivanco y “Tom” Aguirre.
Hernán “Hervi” Vidal empezó como ayudante a los 13 años, un ejemplo del aprendizaje como escuela. Esa anécdota muestra el vínculo maestro-discípulo que marcó la continuidad estilística.
Los letristas Nelson Pérez y Emiliano Zúñiga y el guionista Jorge Montealegre aportaron ritmo y voz. Cada rol (dibujante, guionista, letrista) moldeó el cierre y la musicalidad del chiste.
La coordinación de rené ríos boettiger profesionalizó procesos y elevó la calidad de la revista. En décadas posteriores, nuevos equipos mantuvieron la periodicidad y el pulso.
El trabajo colectivo fue la base que permitió que la historieta siga vigente.
Para más contexto sobre su legado, revisa la historia en la revista.
Paréntesis reciente: pausas, relanzamientos y el presente editorial
Los últimos años marcaron una pausa editorial y, al mismo tiempo, intentos claros por mantener viva la marca. Tras el cierre de Editorial Televisa Chile en 2019 cesó la salida quincenal de la revista, lo que obligó a buscar nuevas fórmulas para conservar al personaje en la memoria colectiva.
2019-2021: cierres, World Editors Chile y nuevas compilaciones
En 2020 y 2021 World Editors Chile relanzó compilaciones como Las mejores historias de Condorito y Lo mejor de Condorito. Estas ediciones reutilizaron material clásico y aplicaron curaduría para presentar selecciones accesibles a lectores nuevos y fieles.
Situación en 2024: pausa en Chile y reediciones en la región
En 2024 la publicación en Chile está en pausa, aunque hay promesas de reanudación. Mientras tanto, el canal de periódicos y socios editoriales en otros países mantienen al cómic en circulación.
- La reutilización de material clásico permitió mantener oferta editorial sin producir tiras nuevas.
- En Colombia, Q’Hubo sigue armando ediciones con material previo para mantener presencia.
- La internacionalización iniciada en 2009 con Televisa Ecuador demostró que los socios sostienen tirajes masivos y alcance regional.
“La marca se sostuvo por su arraigo y la demanda: el cómic sigue encontrando ventanas para nuevos lectores.”
En resumen, aunque la edición local esté en pausa, la combinación de reediciones, aliados editoriales y canales en prensa asegura que, por ahora, la historieta no desaparece y su comunidad espera un retorno en nuevas formas.
Cómo leer hoy a Condorito: páginas esenciales por época
Leer las tiras por bloques temporales ayuda a entender la evolución del humor y la forma.
Para comenzar por los inicios, busque recopilaciones de 1955 y las primeras revistas que reúnen tiras clásicas. Allí está el debut de 1949 y el tono que definió al personaje.
La edad de oro incluye las Selecciones de Oro (1979–83). Mire el primería vez visual clave: la primera vez que aparece de frente, en 1971, es un hito que cambia la lectura.
Las ediciones modernas (World Editors Chile, 2020–21) ordenan por etapas. Son útiles para comparar personajes y el ajuste al lenguaje neutro que facilita su lectura por distintos públicos.
Recorra la ciudad de Pelotillehue y su contraparte Buenas Peras como mapa afectivo. Busque capítulos donde don chuma actúa como brújula ética; esos gags muestran el corazón social del cómic.
| Edición | Periodo | Qué buscar |
|---|---|---|
| Recopilaciones 1955+ | Inicios | Debut 1949, tono rural-urbano |
| Selección de Oro | 1979–1983 | Gags emblemáticos, estilo consolidado |
| Libros de Oro / Gigantes | 1987 en adelante | Grandes historias y colecciones temáticas |
| World Editors Chile | 2020–2021 | Curaduría por época y acceso moderno |
Una lectura por épocas revela la adaptación del humor sin perder su raíz popular.
Tips prácticos: organice una lista cronológica, anote capítulos con el primer frente visual y contraste el lenguaje por época. Así disfrutará cambios de tono y continuidad histórica.
Conclusión
Cerramos reconociendo que el origen fue un gesto pequeño y contundente: el chileno rené ríos boettiger transformó una molestia cultural en un símbolo cotidiano.
El cóndor, como ave de los Andes, dio forma a un personaje que habitó la ciudad de Pelotillehue y su rival Buenas Peras. Su humor blanco y el sello ¡PLOP! acompañaron años y etapas.
Hay sombras —Roto Quezada y las frases como “muera roto quezada”— y aprendizajes. También quedan aliados: el canal editorial, equipos creativos y figuras como Don Chuma.
Hoy, aunque la edición local haga pausa, su aspecto humano sigue vigente. Que siga leyéndose y cumpla años en nuevas páginas.